La leyenda IV
Qusy Emeterio platicaba sobre su escape de infarto cuando hizo una estratégica pausa para tomar su infusión y desesperar a su público.
- “¿Qué pasó, qué pasó?” Gritó Zaira emocionada.
- “Nos sorprendimos de caer suavemente apenas un metro más abajo en la carga de un camión lleno de arena. Rico ya estaba en la acera volteando a todos lados e indicándome que bajara a las niñas rápidamente. ¡Tomamos las bicis y pedaleamos rumbo a casa hasta cansarnos!” Todas respiraron aliviadas. Nohai miró a su banda y sonrió porque conocía el desenlace de la historia, era increíble después de tantos años volver a escuchar a su madre revivir esa experiencia única.
- “¿O sea que escaparon paseando en bici de los especialistas?” Preguntó Keo con una pequeña mueca de decepción.
- “No diría que paseando sino a máxima velocidad, todos éramos excelentes ciclistas y aventajábamos siempre el tráfico de la ciudad. Créanme que aunque parezca nimio el evento en realidad resultó significativo por que simbólicamente institucionalizó esa simpleza que caracterizó nuestra vida desde entonces y nos alentó comprobar cada día la ineficiencia del gobierno por su dependencia de la tecnología digital y la innecesaria complicación del pensamiento especialista.” Terminaba su relato Qusy y trataba de decir buenas noches pero no la dejarían ir tan fácilmente...
@mikealex_aldana

Comentarios
Publicar un comentario